Vol. 8 Núm. 15 (1997): La Iglesia que queremos
Este texto explora la evolución y los desafíos de la Iglesia venezolana, enfatizando la necesidad de una transformación profunda para alinearse con los principios del Concilio Vaticano II. Se critica un modelo eclesiástico tradicional, jerárquico y centrado en la institución, que a menudo se ha aliado con el "orden establecido" y ha descuidado la participación del "pueblo de Dios." En contraste, se aboga por una "Iglesia profética y confesante", que priorice la comunión, la corresponsabilidad de todos los bautizados y el compromiso con los pobres y la justicia social. La misión, lejos de ser meramente ritual o doctrinaria, se presenta como un movimiento encarnatorio de salvación que transforma la vida real y fomenta la fraternidad, siguiendo el ejemplo radical y despojado de la misión prepascual de Jesús.