APORTES DESDE LA TEOLOGÍA SOBRE LA PANDEMIA
Fe, peste y pandemia en la Biblia 2SAM 24, 1-25 como caso emblemático
Palabras clave:
Yahveh, David, pueblo, enunciado constatativo, doctrina de la retribución, misericordia divina, discernimiento.Resumen
Tras el pecado viene el castigo, se trata de la doctrina muy arraigada en el AT que establece una relación directa entre mal y pecado. El profeta Gad es enviado para que el rey escoja uno de los tres castigos: "tres años de hambre en tu territorio, tres meses huyendo perseguido por tu enemigo o tres días de peste en tu territorio" (2Sam 24,13). David escoge el más corto, pero dando una razón distinta y piadosa: "¡Estoy en un gran apuro! Pero mejor es caer en las manos de Dios, que es compasivo, que caer en manos de los hombres. El Señor mandó entonces la peste a Israel, desde la mañana hasta el tiempo señalado. Y desde Dan hasta Berseba murieron setenta mil hombres del pueblo. El ángel extendió su mano hacia Jerusalén para asolada. Entonces David, al ver al ángel que estaba hiriendo a la población, dijo al Señor: "¡Soy yo el que ha pecado! ¡Soy yo el culpable! ¿Qué han hecho estas ovejas? Carga la mano sobre mí y sobre mi familia" (2Sam 24,14-17). Y por un acto positivo de misericordia divina, Jerusalén se libra de la peste (2Sam 24,16). El artículo desea responder, a través del análisis, al interrogante ¿qué relación existe, según la Biblia, entre peste y ejercicio del poder? ubicándonos en una situación concreta de la historia de Israel, por lo demás, paradigmática; con la finalidad de extraer del análisis luces para el hoy que vive la humanidad a escala global.
Archivos adicionales
Publicado
Número
Sección
Licencia
Derechos de autor 2026 ITER Revista de Teología

Esta obra está bajo una licencia internacional Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0.